Ave verum corpus (W. A. Mozart)

Este motete tremendamente conocido de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) es una pequeña joya de cuatro minutos de duración, una auténtica delicia compuesto apenas seis meses antes de morir. Estaba destinado a una ceremonia religiosa de gran relevancia en Austria: la fiesta del Corpus Christi.

Esta obra está compuesta para coro mixto, cuerdas y órgano. Mozart lo trata con extremada sencillez y en su manuscrito original tan sólo añade una pequeña nota a la dirección, sotto voce, como única referencia dinámica. Por tanto, tened en cuenta que las dinámicas que podemos encontrar en cualquier edición de esta partitura son “añadidos” de editores, musicólogos y directores que han querido darle una determinada intención o expresividad al gusto de la época.

Aquí os dejo dos versiones de la partitura: a la izquierda, coro mixto y reducción para piano en la parte inferior; a la derecha, la partitura completa para coro mixto, cuerda y/o órgano.

Escuchar la obra

Una pieza tan conocida como esta se presta a multitud de versiones y adaptaciones.  Aquí os dejo una relación de interpretaciones variadas para todos los gustos.

Esta versión del National Taiwan University Chorus va acompañada de cuarteto de cuerda y piano, con un coro bastante numeroso, que destaca por encima de los instrumentos.

En esta versión española, cantada por la Coral Polifónica de Baeza, tan sólo lleva acompañamiento de piano, destacando también el coro debido al gran número de miembros que lo componen.

Esta versión, en cambio, es totalmente a capella, sin acompañamiento instrumental. Y además únicamente realizada por cuatro voces solistas masculinas.

Y por último, esta última versión con orquesta de cuerda y coro mixto, bastante menos numeroso que las versiones anteriores pero muy equilibrado en cuanto a voces. Esta actuación corresponde a The Romanian Foundation for Excellence in Music

Análisis de la obra

Detrás de este motete sencillo se esconde una estructura bastante compleja y digna de analizar. Para quien quiera saber más y quiera un análisis musical muy completo podéis verlo en este enlace de Musicnet que aporta muchísima información.

De una forma más simplificada vamos a ver la estructura de esta obra. Es importante saber que la orquesta acompaña a las voces (en muchas ocasiones, las dobla), siendo el coro el verdadero protagonista de la obra, debiendo quedar la orquesta en un segundo plano. La cuerda únicamente debe destacar en las partes que son orquestales: introducción, interludio y final.

Veamos la estructura de la obra:

  • La primera parte desarrolla la primera estrofa de esta obra, hasta el compás 18 (“pro homine”). Comienza con una armonía muy sencilla durante ocho compases (3-10). A partir del compás 11 la melodía nos va a llevar durante otros ocho compases, a través de alteraciones y cromatismos, a una nueva tonalidad. Es curioso ver cómo coincide la parte cromática con la parte dramática del texto, cuando explica que Jesús fue «atormentado» y «sacrificado en la cruz por la humanidad».
  • Tras un interludio instrumental que reafirma la nueva tonalidad, desarrolla la segunda parte comenzando con más cromatismos, llevándonos a otras tonalidades vecinas hasta el compás 29, donde hace un pequeño reposo. Además, este pasaje con alteraciones coincide con las parte más “mística” del texto, donde nos habla de que «del costado perforado de Cristo fluyó agua y sangre».
  • Después del breve descanso del 29 vuelve a una armonía sencilla, esta vez en forma de canon o eco entre las voces femenina y masculina, creciendo en intensidad, altura y emoción hasta el primer “examine” (no es casual que todas las voces coincidan el texto justo ahí), donde realiza una cadencia rota que nos deja la melodía en suspenso, un falso final que nos prepara para la siguiente frase.
  • Y a partir del 37 comienza la cadencia final: la voz de soprano, con un “re” largo, da pie al resto de voces para desarrollar el verdadero final, nuevamente con cromatismos en casi todas las voces. Además, ocurren en el desarrollo melismático y adornado de la palabra “mortis”, dándole dramatismo y expresividad a ese pasaje. Una vez más, todas las voces coinciden en la palabra “examine”, para concluir con una armonía clásica y una cadencia perfecta en el tono original. Para terminar, la orquesta finaliza con un breve postludio de apenas cuatro compases.

En cuanto a su tempo aparece marcado como Adagio. Es una obra para disfrutar y paladear cada nota. Además, en cuanto a dinámica, como ya he comentado arriba, la única anotación que dejó Mozart fue un sotto voce al inicio. Por tanto, y aunque haya determinados pasajes que nos inviten a subir el volumen, deberemos ser bastante comedidos si queremos ser fiel a la intención del compositor.

El texto es breve himno eucarístico que data del siglo XIV y se atribuye al papa Inocencio VI. Se solía cantar en la misa, durante la consagración, justo en el momento en el que se eleva la hostia. El texto alude a la creencia católica de la transustantación, o conversión del pan en la sustancia del cuerpo de Cristo. Es, por tanto, el momento más importante de la Eucaristía en el rito cristiano y por tanto la música debe acompañar y dotar de gran expresividad aquellos fragmentos más relacionados con “lo divino”.

Wolfgang Amadeus Mozart es un compositor tremendamente conocido del que poco se puede añadir que no se conozca. Este Ave verum corpus lo compuso para la festividad del Corpus Christi de la iglesia parroquial de Baden, donde se interpretó. En la partitura original aparece la fecha del 17 de junio de 1791, y la dedicatoria a esta ciudad, una estación termal donde Constanze, la esposa de Mozart, pasaba largas temporadas, dado que su estado de salud era bastante delicado. Desde que se publicara por primera vez la partitura, en torno a 1808, ha sido una de las composiciones de Mozart más querida y apreciada por el público.

LECTURA DEl texto

El texto posee una única estrofa, sin saltos ni repeticiones:

Ave Verum Corpus, natum
de Maria Virgine,
vere passum, immolatum
in cruce pro homine,
cujus latus perforatum
unda fluxit et sanguine,
Esto nobis praegustatum
in mortis examine

Salve, Verdadero Cuerpo, nacido
de la Virgen María,
verdaderamente atormentado, sacrificado
en la cruz por la humanidad,
de cuyo costado perforado
fluyó agua y sangre.
Sé para nosotros un anticipo
en el trance de la muerte.

Para pronunciar correctamente el latín podéis consultar las reglas de pronunciación en este enlace.

APRENDER LA MELODIA

Para aprender la melodía hay multitud de vídeos y tutoriales en Youtube, algunos de calidad bastante cuestionable y otros francamente buenos. Yo os dejo los enlaces que más me han gustado, cortesía del director de coro Steven Seigart. Si queréis ver más más material de este director podéis suscribiros a su canal de Youtube. Tiene tutoriales realmente buenos y muy recomendables.

Voz de soprano

Voz de contralto
Voz de tenor
Voz de bajo

Como curiosidad añadir que, como ya he comentado, esta obra contiene multitud de pequeñas modulaciones y pequeños cambios de tonalidad que, según el compositor austríaco Artur Schnabel, son «demasiado simples para los niños pero demasiado difíciles para los adultos». Sin duda cantarla bien es un reto para el próximo curso

¡Espero que os guste!


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