Juan Antonio Ruipérez Bastida

Maestro, músico, pianista… si algo define a Juan Antonio es la pasión que transmite al hablar de su actividad docente y su devoción por la música. Murciano hasta la médula, afirma que la música tradicional de nuestra Región le ha servido de base para ser el músico que es en la actualidad. Una herencia que le transmitieron sus padres desde pequeño a través del folklore murciano, los auroros y las peñas huertanas.

Juan Antonio me recibe en el colegio donde lleva ejerciendo la docencia los últimos doce años, el CEIP Narciso Yepes de Murcia. Noto la expectación y la curiosidad en sus ojos, mientras caminamos hacia el aula de música donde tendremos nuestra particular conversación.

¿Cómo surge esa vocación por la docencia?

Pues la verdad es cuando empecé la carrera no tenía ni vocación ni familiares relacionados con la docencia. Entré en Magisterio por la música y fue ahí cuando descubrí mi vocación por la enseñanza a los alumnos de primaria. Me gusta ser maestro en esta etapa y actualmente lo compagino con mi labor como director.

¿Cuánto tiempo llevas de director?

Anteriormente estuve cinco años como jefe de estudios, y este es mi cuarto año, así que termino mi legislatura. El año que viene ya veremos qué sucede. Me gustaría renovar, porque me encanta el reto de intentar mejorar el funcionamiento del Centro desde mi posición, pero es verdad que este curso está siendo muy complicado. Hay días para todo.

¿Cómo es tu relación con la música cantada?

Para mí cantar es la base de la educación musical. Esto engloba ritmos, melodía… mil aspectos que puedes trabajar y que para mí son fundamentales. Todos los días empleo la mitad del tiempo de clase en cantar. Primero vocalizamos y luego cantamos. Da igual la canción, usamos tanto música con partituras como canciones que ya conocemos y que cantamos todos juntos.

Aula de música del CEIP “Narciso Yepes” de Murcia.

¿Cómo es la experiencia de canto en grupo en esta etapa? ¿Qué tal responden los niños?

El maestro influye muchísimo en que los alumnos desarrollen ese amor por el canto. Tienes que acercárselo, ponerlo muy fácil para que al alumno no le cueste cantar. Por ejemplo, para mí es fundamental adaptar la tesitura a los niños. Hay veces que una canción no funciona, y simplemente subiendo o bajando medio tono consigues que los niños se metan de lleno en la canción. Los niños escuchan una melodía y van a cantar como primero se les ocurra, en muchos casos.

¿Cuál es el “truco” entonces?

El primer día que empiezo con una canción la presento tal y como va a quedar. Me gusta que escuchen el resultado final. Cuando ya está aprendida no les doy ninguna referencia tonal. Les digo “venga, vamos a cantar”. Y los niños empiezan a cantar en su tonalidad. Para mí esa es la referencia. Escucho esa tonalidad, la localizo al piano y les acompaño al momento. La canción cambia un 200%, porque está adaptada a ellos. Es increíble. Cuando le das a los niños la posibilidad de cantar algo, se ven capaces, les acompañas con el piano… ahí desarrollan el amor por el canto.

El piano ayuda mucho…

Para ellos, muchísimo. No es lo mismo usar las bases musicales que te envían las editoriales que sentarte al piano y acompañarlos. Los niños sienten que están haciendo algo más profesional, más importante.

¿Estás involucrado en algún otro proyecto musical aparte del laboral?

En mi casa tengo un home studio (@juen.ruiperez), con mucho dinero y tiempo invertido. Algo casero, porque no tengo una infraestructura profesional como una cabina de grabación, pero tengo un buen material para trabajar. Ahí ejerzo de productor musical, compositor… tanto para mí como para otros artistas para los que compongo, produzco y algunas veces interpreto música para ellos.

¿Qué tipo de música compones?

Uff (risas). He compuesto para muchos géneros y estilos. Para otros he hecho desde música de banda sonora hasta musicales, rock, pop, lírico… se podría decir de todos los estilos. Son muchos años componiendo para otros.

Juan Antonio en su estudio de grabación

¿Y para ti? ¿Qué compones?

Hace dos años empecé un disco en el que presentar canciones que he compuesto a lo largo de toda mi vida y que nunca he reflejado en un soporte. Es un disco pop-rock, es el género de música que más gusta y la que más he escuchado. No sé qué pasará con el disco, si lo comercializaré o será un regalo… pero me gustaría dejar todas mis canciones grabadas en un soporte al menos para la posteridad.

En este caso lo de escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo… ¿cambiamos el libro por grabar un disco?

¡No descarto tampoco escribir un libro! De hecho no digo que no a ninguna de ellas, pero siento que tengo que dejar plasmadas mis canciones antes de terminar mi vida.

¿Recuerdas algo musicalmente memorable que te haya dejado huella?

Sin duda cuando el colegio ganó el concurso de villancicos de Javi Nieves, que organiza Cadena 100, en el año 2010. Lo podría englobar como una experiencia personal y laboral que no voy a olvidar jamás.

Cuéntame cómo fue el proceso

Tras escuchar al ganador de la segunda edición pensé que nosotros podíamos presentar también un villancico al concurso, porque en clase todos las años trabajamos la elaboración de una canción: letra, composición, producción… Así que al año siguiente nos pusimos manos a la obra. Preparamos nuestra canción y nos presentamos al concurso. Y ganamos.

Ese año fue increíble, te puedes imaginar a nivel de Centro lo que supone recibir una llamada de Cadena 100 y que te digan que eres finalista. Te citan para un viernes, convocas a todos los padres en el salón de actos… y en directo dicen que el ganador del villancico es… ¡el Narciso Yepes de Murcia! Ese momento para mí fue increíble, ver a todos los niños llorando emocionados. Fue un día que no se me olvidará nunca.

Pero no quedó en eso solamente

¡Qué va! Al año siguiente nos llamaron otra vez de Cadena 100, para hacer una grabación con Leire de “La Oreja de Van Gogh”, con Raquel del Rosario de “El sueño de Morfeo” y con Jaime Perpiñá de “La Musicalité”. Imagínate, los niños emocionadísimos. No podía llevármelos a todos a Madrid, así que convertí el aula en un estudio de grabación. Me llevé las voces grabadas a Madrid y allí acoplamos todo en el estudio con estos artistas… Y al volver a Murcia me llaman otra vez para que actuemos en la gala “Pie Derecho” de 2011 en el Teatro Alcázar de Madrid… Ahí sí pude llevarme una pequeña representación de algunos niños del cole. Imagina estar ahí en el escenario, con esos artistas y en ese teatro… fue una gran satisfacción personal. Sabía que los niños no iban a olvidar ese momento en la vida. Y para mí es el premio más grande.


¿Cómo estás viviendo la enseñanza de la música con la situación actual que estamos viviendo?

Pues a nivel docente es muy complicado. Quizá seamos el área más perjudicada por esta situación. Nuestra metodología ha cambiado totalmente: no podemos cantar ni tocar la flauta u otros instrumentos -por el tema de la transmisión por contacto-. Nos ha tocado innovar, buscar alternativas e inventar recursos para sustituir lo que no podemos hacer. Por ejemplo, en lugar de danzas grupales hago actividades de movimiento individual. No poder cantar en clase para mí supone un problema grave. Este año no estoy disfrutando, siento que me falta algo… me falta ese porcentaje de felicidad diaria que supone dar mis clases al 100%.

¿Qué crees que deberíamos mejorar en cuanto a cultura musical en nuestra Región o en nuestro país?

Yo creo que todo parte de las familias. En el colegio los maestros podemos construir una base, incentivar el amor por la música… pero es fundamental que en casa la familia le ponga música a los niños de todos los estilos y épocas para desarrollar la capacidad de decidir críticamente si le gusta esa canción o le gusta esa otra.

¿Los clásicos son imprescindibles? ¿O no?

Lo importante es sumar. El niño tiene que saber quién fue Beethoven –y es ridículo que no lo conozca- pero también tiene que conocer quién es Miguel Ríos, M-Clan o Lady Gaga. El niño debería disponer de un abanico musical lo suficientemente grande como para poder elegir y no centrarse solamente en la música que suena en la radio hoy día. Tengo niños de 12 años que la única música que escuchan es la de la radio. Ahí falla algo.

No podría ser feliz sin dar clases de música a niños y sin poder componer mis canciones y grabarlas. Estaría de otra manera, sí,
pero estoy seguro de que no sería feliz.

¿Cómo mejorarías eso?

En mis clases fomento la curiosidad. El otro día hice una audición a ciegas con una canción de Miguel Ríos en un concierto. No les puse el vídeo a los niños, sólo la música. ¡Les encantó! Luego les dije que imaginaran cómo era esa persona. Respondieron de todo, claro, pero pensaban que era un chico joven, de unos 30-40 años. Les puse el vídeo y cuando vieron que la persona que estaba cantando era mayor que sus abuelos… pues alucinaron, claro. Al día siguiente un niño de 10 años me dijo que en casa habían estado viendo más vídeos de Miguel Ríos y que su padre y su abuelo también lo conocían. Haciendo este tipo de actividades consigues despertar la curiosidad en el niño.

Y que además te lo cuente significa que el sistema funciona.

¡Efectivamente! Por ejemplo estuve seis meses preparando Bohemian Rhapsody, de Queen. Dividí la canción en canciones más pequeñas y cada mes trabajábamos una distinta. Y cuando después lo unes todo y ven el resultado despiertas la curiosidad en ellos. Vienen un día a clase diciendo que han escuchado canciones como We will rock you o We are the Champions, que ya las conocían pero que no sabían que eran de Queen. Esto es lo que hace falta que las familias transmitan en casa, porque así los niños van a despertar interés en muchos tipos de música.

Vamos ahora con una serie de preguntas rápidas:

¿Un Compositor? Rachmaninov

¿ Una época? Romanticismo

Una canción clásica: Gran bola de fuego (Jerry Lee Lewis)

Una canción actual: Calle sin luz (M-Clan)

Un grupo o cantante actual: Bruce Springteen

Un instrumento: el piano

Alguna manía musical: ¡ponerle coros a todo! (risas)

La peor canción/album del mundo para ti es… posiblemente el penúltimo disco de Bon Jovi.

¿Qué música escuchas fuera del ámbito laboral, como al llegar a casa?

Si vieras mi lista de Spotify… Escucho mucho rock nacional y americano, depende del estado de ánimo, pero en verdad escucho música muy variada. Lo mismo escucho folk, música acústica, country, pop comercial o rock comercial. Mis recomendaciones de spotify dan mucho miedo.

Por último, ¿cómo te ves dentro de 10 años?

Haciendo lo mismo que hago ahora. No podría ser feliz sin dar clases de música a niños y sin poder componer mis canciones y grabarlas. Estaría de otra manera, sí, pero estoy seguro de que no sería feliz.