Hoy os traigo una obra sacra del periodo romántico: Locus iste, del compositor austríaco Anton Bruckner (1824-1896). Es una preciosa obra aparentemente sencilla pero que requiere de un coro experimentado para sacarle todo el partido musical que tiene.
Aquí os dejo la partitura, como siempre, con fines educativos y pedagógicos:
Escuchar la obra
Una excelente versión cantada por Tenebrae Choir
Y otra versión, esta vez con partitura, cantada por The Sixteen.
Análisis de la obra
Este motete está construido a partir de una estructura muy sencilla: A – B – A’, subdividiendo la parte que se repite en bloques de sonido con cambios repentivos en dinámica y armonía, que son el sello distintivo de la escritura musical de Bruckner.
- Para la primera parte (A) desarrolla la mayor parte del texto. Aquí se presentan los grandes contrastes de dinámica, del piano del inicio al ff iniciado por la voz de bajo y continuado por todas las demás voces en compases 16-17.
- Además, esta obra presenta ámbitos muy grandes en las voces, especialmente en soprano y bajo (voces extremas), con enormes saltos de intervalos en “inestimabile sacramentum”.
- La parte B (compás 21 a 29), desarrolla una secuencia con descenso cromático en la voz de tenor, en la que se van ajustando las voces femeninas de soprano y contralto.
- En el compás 30 vuelve a retomar la parte A, pero modificando el final en compás 40 con una serie de acordes modulantes que nos llevan a un enorme silencio en compás 43 (¡cinco tiempos!), que prepara la preciosa cadencia final.
El tempo es Allegro moderato, si bien por su estructura rítmica no da la sensación de ser una obra rápida, sino más bien densa y compleja.
El texto de este gradual está en latín, basado en el «Liber Usualis», el libro en el que están recogidos todos los textos y cantos litúrgicos de un año completo, normalmente en gregoriano. Forma parte de la «Missa in dedicatione Ecclesiae», es decir, es un canto para una Misa que sirve para la dedicación de una iglesia. En concreto, Bruckner lo compuso para celebrar la dedicación de la capilla votiva de la Catedral de Linz (Austria). Así aparece en la dedicatoria reflejada en la partitura original.
Anton Bruckner fue un gran organista y compositor. Fue su padre quien le enseñó a tocar el órgano, colaborando con tan sólo 10 años con el servicio de la iglesia de Ansfelden, su ciudad natal. Fue maestro y no es hasta 1855 cuando decide convertirse en músico profesional, estudiando armonía y contrapunto en el Conservatorio de Música de Viena.
A partir de esta época comienza a profundizar en la música de otros compositores (Wagner, Haendel…), lo que le lleva a la composición de sus primeras sinfonías. Tuvo gran éxito entre el público como organista, con actuaciones en el Crystal Palace de Londres o el Royal Albert Hall. Sin embargo la crítica no le dio el reconocimiento que merecía hasta la última década de su vida. Falleció en 1896 y fue enterrado en la Iglesia de la Abadía de San Florián, justo debajo del gran órgano que tantas veces había tocado.
LECTURA DEl texto
Os dejo el texto en latín del texto completo y su traducción al castellano:
Locus iste a Deo factus est,
Inaestimabile sacramentum,
Irreprehensibilis est
Este lugar es obra de Dios,
Misterio (de valor) inestimable
y libre de todo defecto.
Para saber más sobre la pronunciación del latín all’taliana podéis consultar este enlace.
APRENDER LA MELODIA
Para aprender la melodía os dejo estos enlaces de Youtube donde además aparece el director dando todas las indicaciones necesarias. ¡Todo en uno!
Algunos consejos para su aprendizaje:
- Como siempre, hacer una primera lectura del texto antes de empezar a cantar. Aunque el texto es breve y se repite es importe pronunciarlo bien y no respirar en mitad de palabra.
- La cuerda de los bajos tiene un especial protagonismo, con muchas notas que destacan en solitario frente al bloque de las otras cuerdas. Especial cuidado con los «inaestimabile» que comienzan muy grave y terminan muy agudo.
- Las sopranos deben dominar un gran registro, ya que tan pronto están cantando notas muy agudas como pasan a notas en la zona media y grave. Especial cuidado en c7-8 con la llegada a ese «sol» agudo y su posterior resolución de la melodía en piano (c9).
- La voz de contralto al igual que la soprano, disfruta de algunas notas agudas que pueden suponer una dificultad (c20), pero también de muchas notas graves que redondear y hacer especialmente bonitas (como el «Deo» de la cadencia final).
- Los tenores también deben cuidar su interválica -sobre todo la descendente- para evitar que las notas graves se desafinen. Y brillar en las notas agudas (como los «inasetimabile«).
- Por último, para estas tres últimas voces, deben llevar extremo cuidado con la parte B de la obra, ya que ese pasaje descendente tiene disonancias que son muy complicadas de afinar. Hay que trabajarlo a conciencia.
- Y como comenté también en el post sobre Tenebrae factae sunt, los compases de silencio también forman parte de la música, además de una de las señas de identidad de Bruckner.
¡Hasta el próximo tutorial!
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