Agnus Dei (S. Porterfield)

Hoy os traigo otro de los cantos que pertenecen al Ordinario de la Misa: el Agnus Dei o Cordero de Dios. Es un canto que se realiza después del acto de la paz y antes de la Comunión, y que por tanto os puede servir para ampliar vuestro repertorio sacro. Esta versión es de una compositora norteamericana del s. XX, Sherri Porterfield.

1. Escuchar la obra
2. Hacer un pequeño análisis
3. Lectura del texto
4. Aprender la melodía

Escuchar la obra

Aquí os dejo un par de versiones para escuchar:

Análisis de la obra

  • Estructura: la obra sigue la forma musical ABA. La parte A correspondería desde el inicio hasta el compás 8. En el forte comenzaría la parte B, con fuertes contrastes de dinámica, hasta que en el compás 18 vuelve otra vez la parte A, idéntica en melodía pero cambiando el texto a “dona nobis pacem” y resolviendo en un acorde final más conclusivo.
  • El tempo indicado es lento, rubato, por lo que deberemos “paladear” cada sílaba y dotarlas de gran expresividad musical y articulatoria.
  • Es una canción religiosa con texto en latín, la parte de la Eucaristía correspondiente a la oración “Cordero de Dios”.
  • Su autora es Sherri Porterfield, compositora norteamericana que en la actualidad dirige el programa de música coral del Instituto Frontier Trail en Olathe, Kansas. Posee más de 150 composiciones corales publicadas en distintas editoriales, acumulando numerosas distinciones y reconocimientos por su labor como educadora y compositora. 

LECTURA DEl texto

El texto contiene la oración perteneciente a una de las partes del Ordinario de la Misa: la letanía “Cordero de Dios”.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,
dona nobis pacem

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

Aunque es un texto muy sencillo debemos pronunciar todo correctamente:

  • Agnus: lo pronunciaremos /añus/ (o /aɲus/ en transcripción del IPA).
  • Qui: lo pronunciaremos /kui/, considerando a la “u” una semivocal.
  • En tollis y peccata hay que pronunciar la doble consonante (LL y CC).
  • Pacem se pronuncia /pachem/ o /patʃem/.

Como curiosidad indicaros que en una misa de Réquiem las palabras “dona nobis pacem” (danos la paz) se sustituyen por “dona eis requiem” (dales descanso).

Aunque no es una obra complicada, en en la parte B podemos encontrar unos cambios armónicos que podemos sentir como “extraños”, al salirse de la armonía más clásica. Por tanto, es una buena canción para acostumbrarnos a sonoridades más contemporáneas y ampliar nuestro repertorio de música coral en este sentido.

Aquí os dejo las versiones MIDI de las cuatro voces para su estudio:

Y aquí las voces con la partitura:

Voz de soprano
Voz de contralto

Voz de tenor

Voz de bajo

Para terminar, como siempre, unos cuantos consejos por voces:

Sopranos: la parte A plantea la dificultad a partir de C5, que se va repite la palabra miserere tres veces con las mismas notas, mientras la armonía cambia. Hay que mantener la afinación en esas tres frases. En la parte B, cuidado con el mi agudo de la sílaba “Ag”, tiene que sonar redonda y con fuerza. Dos compases más adelante, en C11, repite lo mismo pero mucho más débil, en mezzopiano. En C15 y C17 mantener las notas marcadas con blancas. En el acorde final cuidado al bajar al sol# del último compás.

Altos: en C3 y C4 cuidad la afinación de la nota re, teniendo en cuenta que son distintas: en C3 es natural, y en C4 es sostenido. A partir de C5 se repite la palabra miserere tres veces con las mismas notas, mientras la armonía cambia. Cuidado con esa parte, que no caiga la afinación. El cambio a la parte B puede resultar complicado al pasar a ese sol# de la sílaba “Ag”. En C11 repite lo mismo más suave. En C14-15 mantener la nota en la frase “tollis peccata mundi”. En la resolución del acorde final, sin prisa.

Tenores: en la parte A lleváis la respuesta al miserere de las voces femeninas a contratiempo entre C5 y C7. Por tanto, tiene que brillar y estar muy bien afinado. ¡Cuidado con entrar antes de tiempo! En la parte B entráis con una nota que también va a sonar en la voz de contralto. En C11 repite lo mismo pero más suave. Cuidado con el cambio a C13. Cambia totalmente la armonía y ese do becuadro puede ser complicado. En la resolución del acorde final tendréis que subir a un si desde el fa anterior. Es fácil llegar a él si pensáis que venís haciéndolo durante toda la frase.

Bajos: las primeras tres notas, en unísono con los tenores, es quizá lo más complicado para vosotros. Debe sonar brillante, afinado, y de menos a más por el regulador. En C5 iniciáis una bajada cromática (es decir, por semitonos) hasta llegar al si en la palabra “nobis”. Cuidad mucho la afinación ahí. Para la parte B tendréis que cuidar el cambio de armonía de C13, con ese fa becuadro y do becuadro. En C15 destacad las corcheas que hacen la palabra “miserere”.

Para aquellos que se sientan más identificados con las armonías clásicas y barrocas encontrarán esta obra “novedosa” y “extraña”. A mí personalmente me encantan los cambios tonales que tiene. ¿Y a ti? ¿Qué te parece?


¿Qué te ha parecido este artículo?

Puntuación: 4 de 5.

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