Véante mis ojos (F. Pedrell)

Esta preciosa obra musicalizada para coro mixto pertenece al musicólogo español Felipe Pedrell. Su texto suele estar atribuido a Santa Teresa de Jesús… ¡pero no es verdad! Así que si queréis saber tendréis que leer un poco más abajo. Os aviso que musicalmente puede suponer un reto para un coro principiante, ya que tiene cierto nivel de dificultad. Aquí os dejo la partitura:

1. Escuchar la obra
2. Hacer un pequeño análisis
3. Lectura del texto
4. Aprender la melodía

Escuchar la obra

Aquí os paso una versión coral –acompañada de órgano- en la que el estribillo (parte A) está cantado a cuatro voces, pero la estrofa (parte B) lo cantan al unísono. La última parte de ésta vuelve a dividirse polifónicamente para unir y retomar el tema principal.

Análisis de la obra

  • Estructura: la obra sigue la forma musical ABA’. La parte A correspondería al estribillo desde el inicio hasta el compás 9. Ahí comenzaría la parte B, o estrofa, con muchos contrastes de dinámica, hasta que en el compás 18 vuelve la parte A’, musicalmente idéntica, pero cambiando el texto (y por tanto, algunas repeticiones de notas o cambios de ritmo).
  • El tempo indicado es lento. Es muy importante articular bien el texto, “engordar” las vocales y dotarlas de gran expresividad musical y articulatoria.
  • Es una canción religiosa con texto en castellano, extraído de un poema muy conocido del s. XVI, de autor anónimo, aunque se le ha atribuido erróneamente a Santa Teresa de Jesús. Al parecer una vez una hermana novicia la cantó en su presencia durante la Pascua de Resurrección de 1571. Teresa de Jesús, al escucharla, quedó extasiada por la música y la letra. Y de ahí la confusión con su autoría.
  • La música actual corresponde al musicólogo, compositor y músico Felipe Pedrell (1841-1922). Fue el creador de la musicología moderna española, estudioso de la música tradicional o folclórica, encontrando en el flamenco la inspiración adecuada para buscar una música nacional o de carácter propio en España. Gracias a él otros muchos compositores españoles comenzaron a incluir temas, ritmos y escalas propios de la tradición española, creando el “nacionalismo musical español”. Algunos de estos compositores fueron Isaac Albéniz, Enrique Granados, Pedro Blanco, Joaquín Turina o Manuel de Falla. Además, Pedrell fue editor y estudioso de la obra de Tomás Luis de Victoria, reivindicando la importancia de este compositor renacentista.

LECTURA DEl texto

El texto se considera un poema más que una oración, y no conservamos la melodía original del S. XVI. Además, como ocurre con las canciones populares hay muchas variaciones de letra. En la versión que os traigo sólo se cantan las dos primeras estrofas, pero hay muchas más.

Este sería el texto completo:

Véante mis ojos, dulce Jesús bueno;
véante mis ojos, muérame yo luego.


Vea quién quisiere rosas y jazmines,
que si yo te viere, veré mil jardines,
flor de serafines, Jesús Nazareno,
véante mis ojos, muérame yo luego.

No quiero contento, mi Jesús ausente,
que todo es tormento a quien esto siente,
sólo me sustente su amor y deseo,
véante mis ojos, muérame yo luego


Siéntome cautiva sin tal compañía,
muerte es la que vivo sin Vos, Vida mía,
cuándo será el día que alcéis mi destierro,
veante mis ojos, muérame yo luego


Dulce Jesús mío, aquí estáis presente,
las tinieblas huyen, Luz resplandeciente,
oh, Sol refulgente, Jesús Nazareno,
veante mis ojos, muérame yo luego


¿Quién te habrá ocultado bajo pan y vino?
¿Quién te ha disfrazado, oh, Dueño divino?
¡Ay que amor tan fino se encierra en mi pecho!
veante mis ojos, muérame yo luego


Gloria, gloria al Padre, gloria, gloria al Hijo,
gloria para siempre igual al Espíritu.
Gloria de la tierra suba hasta los cielos.
Véante mis ojos, muérame yo luego.

Aunque a priori puede parecer una canción sencilla en realidad tiene multitud de “zonas de peligro”, bien por ritmo o bien por afinación, donde deberemos llevar cuidado:

  • Sopranos: llevan un ritmo diferente al resto en la parte A. Es muy importante que alarguen la corchea con puntillo en los compases 1, 3, 5, y 7.
  • Contraltos y tenores: también en la parte A llevan un ritmo parecido al de soprano, pero sin el puntillo en la corchea. Es muy importante marcar esta diferencia. Además estas dos voces son armónicamente complementarias, por lo que deben empastar muy bien.
  • Bajos: llevan el mismo ritmo que las anteriores, pero a modo de eco o respuesta. Además, al principio no llevan la “base” armónica, por lo que pueden perderse fácilmente.

Aquí os dejo las versiones MIDI de las cuatro voces para su estudio:

Para terminar, como siempre, unos cuantos consejos por voces:

Sopranos: cuidado con la bajada en C7 de la sílaba “me”, que no quede desafinada. La estrofa no plantea dificultad, pero sí la repetición del estribillo en A’ cuando al agudo le corresponda la sílaba “fi” y “ten” de C19. Igual ocurre con el do agudo de C21, al ser la vocal “e”, puede sonar muy abierta. Mismo cuidado deberemos llevar con la sílaba “me”, al igual que en la parte A

Altos: empezáis en la zona aguda de vuestra tesitura, en un la, por lo que es importante colocar esa nota muy bien en el inicio. Cuidado con C5 y C6. En la parte B hay que diferenciar muy bien las frases: son musicalmente parecidas, pero no iguales. Es muy fácil que el fa de C15 quede desafinado. Al retomar A’ tendremos el mismo cuidado en afinar bien ese primer la en C18. Al igual que en A, cuidado con C22 y C23.

Tenores: curiosamente lleváis la base de la armonía, el fa agudo. Deberá sonar potente y con afinación estable. ¡No forcéis, tenores! En C7 cuidad el re agudo de la sílaba “mue”, puesto que crea una armonía muy bonita. Igualmente en la parte B, en los tres inicios de cada frase de la estrofa. Al retomar la parte A’ tendremos las mismas consideraciones de afinación que con la parte A.

Bajos: tenéis que quedar en un discreto segundo plano, destacando vuestros pequeños adornos en C2 y C4 con las corcheas. Cuidado con el salto de octava en C6. Durante la parte B es muy importante mantener la afinación en esa nota pedal, si grave, que resuelve en fa. Para terminar esta parte pegad el mi becuadro al fa en C16-17, para una mejor afinación. Para la parte A’ tendremos las mismas consideraciones de afinación que con la parte A.

En resumen, “Véante mis ojos” es una preciosa canción que debería formar parte de cualquier coro que le guste la música sacra, así que no dudéis en incorporarla a vuestro repertorio de música religiosa. ¿Qué os ha parecido? ¿Cónocéis alguna otra obra de este autor?


¿Qué te ha parecido este artículo?

Puntuación: 4 de 5.

8 comentarios

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