Canticorum iubilo (G.F. Haendel)

Inauguramos los casos prácticos con una obra bonita y sencilla de Haendel, un clásico del barroco que suele ser repertorio básico en cualquier coro mixto. Para entender cómo estudiar una partitura coral vamos a aplicar el esquema que vimos en el artículo sobre cómo estudiar una partitura coral.

1. Escuchar la obra
2. Hacer un pequeño análisis
3. Lectura del texto
4. Aprender la melodía

Lo primero de todo, por si no tenéis la partitura, aquí la podéis descargar.

Escuchar la obra

Para el primer punto vamos a buscar una buena versión. Como la obra está en latín, preferentemente buscaremos un coro italiano (o que cante el latín all’italiana).

Con estas dos versiones nos podemos hacer una idea aproximada de la obra. Además podemos apreciar que en la de la izquierda (el coro infantil) repiten el estribillo dos veces, mientras que en la otra sólo lo hacen una vez. Deberemos ser flexibles y no aferrarnos a un esquema de la canción sin saber qué versión va a querer nuestrx director/a.

Análisis de la obra

Siguiendo con nuestro esquema ahora haríamos un análisis de la obra:

  • Duración: nuestra versión está escrita en una sola página, con dos partes claramente diferenciadas, A (compás 1), y B (compás 9), separadas por una doble barra de repetición. En la parte B encontramos dos estrofas (marcadas como 1. y 2.), por lo que ya sabemos que hay repeticiones. En el último compás encontramos un Da Capo (D.C.) que nos indica que debemos volver al inicio.
  • No hay indicadores de velocidad o de cambios de tempo.
  • Es una canción escrita en latín y pertenece a un repertorio sacro. Este canto de alegría es un clásico del repertorio vocal y suele interpretarse con la letra Canticorum iubilo. Sin embargo, en su origen se titulaba “See, the Conqu’ring Hero Comes!”, y fue compuesto por Häendel para el oratorio Joshua. Posteriormente, dada su popularidad -es el segundo coro más famoso de Händel-, lo añadió a su oratorio “Judas Macabeo”.
  • Autor: Georg Friedich Häendel (1685-1759). De origen es alemán, se nacionalizó inglés, adaptando su apellido (Haendel). Se le considera uno de los compositores más influyentes en la música occidental. Escribió numerosas obras: 43 óperas, 26 oratorios (como “El Mesías”) y obras en todos los géneros propios de la época. Además es el primer compositor que componía una música dirigida al gusto del gran público, en lugar de al gusto de los mecenas y de la nobleza, algo habitual en aquella época.

LECTURA DEl texto

Vamos a extraer el texto y buscaremos una buena traducción. ¡Es fundamental entender lo que estamos cantando!

Canticorum iubilo Regi magno psallite.
Iam Resultent musica, Unda, tellus, sidera.
Canticorum iubilo, Regi magno psallite.
Personantes organis, Iubilate plaudite.
Canticorum iubilo Regi magno psallite.

¡Exaltad al Gran Rey con la alegría de vuestros cantos!
Resuene ya la música, los mares, las tierras y los astros.
¡Exaltad al Gran Rey con la alegría de vuestros cantos!
Alegraos tañendo vuestros instrumentos, aplaudid.
¡Exaltad al Gran Rey con la alegría de vuestros cantos!

Aplicando las reglas del latín del artículo sobre pronunciación all’italiana vamos a buscar aquellas palabras que van a sonar diferentes al español y por tanto merecen nuestra atención:

  • Iubilo, iam y iubilate se pronuncian tal cual, considerando la “i” como una semivocal: /yubilo/, /yam/, /yubilate/.
  • Regi: lo pronunciaríamos /redʒi/
  • Magno: /maño/ o /maɳo/
  • Psallite: omitimos la “p” inicial. Y al igual que en tellus pronunciamos la doble L.

Con el texto, su significado y su pronunciación ya podemos hacer una lectura completa del texto y aprenderlo bien antes de pasar al aprendizaje de la melodía.

En el aspecto melódico hay tener en cuenta los melismas, o agrupaciones de varias notas sobre una única vocal. Es importante mantener la afinación durante todas ellas, apretando el diafragma y sin dejar caer la respiración. Estos melismas están presentes sobre todo en las voces de soprano y contralto, y una única vez en bajos.

Melisma sobre la sílaba “iu” en las voces de soprano y contralto

Consejos para el aprendizaje melódico:

Sopranos: En C5, iniciar ese melisma preparando el cuerpo y la colocación para la gran subida en la sílaba “ma” (C6). Cuidado que la nota no caiga en “gno”. Cuidar la bajada en C11-12. Al final, en C15, aguantar el último do# y no tener prisa en resolver con “dera” (C16).

Altos: En C3, iniciar ese melisma sin miedo a la subida. Mantener la afinación en C5-6. Cuidar la bajada en C11-12. En C14, aguantar la sílaba “tel” y no tener prisa en resolver con “lus”. ¡Vuestro final en C15-16 con las sílabas “dera” debe ser brillante!

Tenores: En C3-4, cuidad la afinación de “bilo”. Y mantened la misma presión con la nota hasta el cambio en C6. Mucho cuidado en C11 con las dos primeras notas de “mu” (re#-mi). En C14 escuchad a los bajos, cantáis la misma nota. En C15-16 preparar la subida final con energía.

Bajos: En C4 cuidado al bajar, que no se caiga la afinación. En C7 tenéis una subida interesante. Prepararla con antelación. Cuidado el salto de octava a “li”. En C12 cantáis la misma nota que tenores. Cuidado con la subida del C13 (“da”/“bi”), que resuelve en do#, coincidiendo otra vez con tenores.

Espero que este tutorial os sirva para aprender esta obra tan magnífica, un clásico del canto coral en todo el mundo.


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